En verano, lo más normal para refrescarse es ir a la playa o bien bañarse en una piscina. Aunque no todo el mundo goza de la oportunidad de tener una en casa, es cierto que el uso de las piscinas municipales ha aumentado en más de un 30% en los últimos años.

A la gente le está gustando cada vez más la piscina

No es que la gente haya dejado de ir a la playa. De hecho, los turistas europeos son los que más van a la playa, casi tres veces más que un ciudadano de la localidad español. Los españoles prefieren darse un baño en una piscina cada vez que tienen un poco de tiempo.

El motivo lo dejan claro algunos usuarios de estas piscinas municipales. Por un lado les gusta más porque las tienen cerca de casa y no tienen que desplazarse hasta la playa y preocuparse por encontrar sitio. Las piscinas tienen sus horarios y saben que a determinadas horas estarán libres de tener que preocuparse de que hayan niños en la piscina que les puedan molestar mientras hacen un poco de ejercicio. Su segunda razón son los cursos que ofrecen las piscinas, no solo para nadar, sino también por los ejercicios dentro del agua, especialmente para personas mayores. Además, muchas piscinas están empezando a adaptarse para permitir que también puedan usarlas las personas discapacitadas.

No obstante, la gran razón por la que prefieren las piscinas es porque están disponibles todo el año. Así es, con una disponibilidad total de piscinas cubiertas, la gente prefiere ir a la piscina porque su disponibilidad es anual. Da igual si es invierno, otoño, primavera o verano, pueden ir a la piscina siempre que quieran para hacer un poco de ejercicio sin preocuparse del clima que haga en el exterior. Gracias a estos, las piscinas de toda España están recuperándose rápidamente de una crisis que lleva más de 10 años vaciando sus instalaciones.

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