El brownie es un dulce típico americano que vuelve loco a los amantes del chocolate, pues se compone básicamente de este ingrediente. Es una receta sencilla de preparar, aunque conviene conocer algunos secretos y detalles que no debemos pasar por alto si queremos elaborar un brownie perfecto.

En Internet podemos encontrar multitud de recetas de brownie, donde además de los ingredientes básicos suelen combinan algunos ingredientes más como frutas o nueces por ejemplo. Podemos escoger la que más nos guste, pero siempre prestando atención a estos consejos si quieres un resultado perfecto.

Ingredientes de calidad y chocolate muy puro

Una de las cuestiones más importantes a la hora de preparar un buen brownie es que escojamos siempre ingredientes de calidad; de poco sirve seguir bien todos los pasos si los ingredientes no tienen la calidad suficiente, porque determinarán mucho la textura y el sabor de este bizcocho. Elige siempre un chocolate que tenga una pureza por encima del 72% y no contenga azúcar, huevos camperos a ser posible, azúcar y harina de repostería y una buena mantequilla.

Para conseguir la auténtica textura del brownie, tenemos que escoger recetas que contengan una proporción de ingredientes húmedos superior a los secos. Además, teniendo en cuenta que en sí ya es un postre graso, no podemos reducir en exceso las cantidades de grasa porque no conseguiremos el resultado deseado.

A la hora de hornear, es preferible que utilices un molde de cristal cuadrado y con una profundidad de unos 25 cm como mucho. Fórralo siempre con papel de hornear y engrásalo un poco también con mantequilla.

Incorpora los ingredientes secos como el cacao o la harina poco a poco y tamízalos primero, ya que no pueden quedar grumos y deben repartirse uniformemente sobre la mezcla. Si el cacao es el tableta, debes deshacerlo al baño maría y esperar a que esté a temperatura ambiente para trabajar con el, porque si no podría estropear el resto de ingredientes.

No debemos incorporar más ingredientes extras de lo normal, ya que al final perdemos el sabor que caracteriza un buen brownie: el chocolate.

Por último, es muy importante que controlemos el horno a nivel de temperatura, porque es una de las claves para lograr un resultado óptimo. El brownie suele necesitar una temperatura de unos 180 a 200 grados, pero siempre dependerá del horno que estamos utilizando. A mitad de horneado, comprueba como va la cocción y si la parte de arriba está empezando a endurecerse. Dale la vuelta a la bandeja para que se hornee por igual toda la superficie.

Déjalo enfriar antes de probar. Puedes envolverlo y meterlo en la nevera. El reposo es fundamental para degustar finalmente un brownie perfecto.

Dejar respuesta