¿Quién ha dicho que son los youtubers los únicos que pueden crear una tendencia en el mundo a través de sus vídeos? No, existen muchas plataformas que han hecho que muchas personas salten a la fama, como es Instagram.

De ser un desconocido a actuar en un Gran Rex

Gran Rex es la meta que todo humorista desearía conseguir, especialmente si se trata un aspirante. ¿El motivo? Porque eso supondría que ha consagrado su carrera. Este es el caso de Grego Rosalló, quien a través de la red social Instagram consiguió tantos seguidores a través de sus monólogos y escenas cotidianas que a día de hoy es una estrella del humor.

Fue hace dos años cuando arrancó en la popular red social, y asegura que utiliza no solo esta, sino también otras redes sociales para conseguir que la gente acuda a verle al teatro. Desde hace siete años realiza stand up y es lo que más le gusta.

Sus inicios fueron humildes, con una cuenta en la que subía fotos suyas, pero nada más la red social Instagram permitía subir videos, empezó a grabarse nada más salía de terapia, pensando “a tope” en lo que debía hacer, asegura en una entrevista a Viva. Sus videos se destacaban por monólogos en los que hablaba de situaciones de la vida que había vivido. Poco a poco fue aumentando su número de seguidores en Instagram de 50 por semana hasta mil. A finales de 2015 tenía ya más de 250 mil seguidores.

Pero no es el único que ha aprovechado la capacidad de Instagram para esto, puesto que Lucas Lezín, que forma parte del colectivo Hecatombe, responsables de los vídeos más populares de Youtube, utilizaba la cuenta Instagram para subir pequeños monólogos, aplicando filtros a los vídeos que alteraban su voz o deformaban su cara, creando un entretenimiento único y divertido.

Un ejemplo más de como las redes sociales se han convertido en un modo único de poder ganarse la vida si se sabe encontrar la forma adecuada de conseguirlo y de escoger adecuadamente el público al que van dirigido los vídeos.

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