Algunas veces para que un negocio funcione no hay que aplicar la lógica, o por lo menos es lo que se ve con algunas empresas. Un ejemplo se encuentra en la empresa Samsung, la cuál ha vivido lo que se conoce como “annus horribilis” o año horrible.

Suspenden el lanzamiento de su nuevo Galaxy Note

Se ha visto obligado a suspender la venta y producción de su nuevo Galaxy Note 7, lo que para la compañía ha supuesto una pérdida de casi 5.000 millones de euros y una reputación corporativa que ha quedado por los suelos. Así, la compañía Apple, su mayor rival, es la que a finales de año logró rebatarle el primer puesto en la venta de smarthphones.

¿Qué tan malo es esto para la compañía? ¿Cómo afecta a sus compradores? ¿Y a sus accionistas? Pues, curiosamente, el resultado ha sido bastante inesperado. De hecho, las acciones de la compañía en el mes de marzo han alcanzado sus máximos, duplicando la cotización de los últimos 12 meses. Las bajas ventas no han hecho mella en la compañía, que cerró el 2016 con un resultado inmejorable. Entre octubre y diciembre obtuvo un beneficio de 7.340 millones de euros, una cifra que no registraba desde el tercer trimestre de 2013.

Resulta bastante curioso que a pesar de la mala imagen de la compañía, de las continuas quejas de sus clientes por tener que acudir al servicio de reparaciones de iphone por problemas con sus dispositivos o los problemas que ha tenido en los últimos meses, sea el momento de mayor beneficio de la compañía.

Y la cosa no termina aquí, puesto que las previsiones de la gran compañía para el futuro son todavía más beneficiosas. Según sus estimaciones, obtendrán 8.200 millones de euros de beneficios en el primer trimestre del año, lo que supondrá un aumento de 48.2% interanual y consiguiendo los mejores resultados desde hace cuatro años.

Dejar respuesta