¿Eres una persona a la que le suele doler la cabeza a menudo y te preguntas el por qué? Lo cierto es que hay una serie de rutinas que están incorporadas al día a día que propician los dolores de cabeza.

Deberías cambiar algunos hábitos

Lo más seguro es que tu dolor de cabeza venga provocado por unos malos hábitos en tu día a día. Por ejemplo, una persona adulta debe dormir por lo menos 8 horas durante la noche, aunque puede variar según la edad de la persona. Sin embargo, si eres como el resto de gente que duerme menos de 7 horas, no es extraño que por la mañana te levantes con dolor de cabeza. Sumado a esto, el estrés del día a día en el trabajo es otro de los principales causantes de dolor de cabeza, especialmente cuando se está en trabajos que requieren de mucho esfuerzo.

Los alimentos también juegan un papel muy importante en los dolores de cabeza. Algunos los agravan, como sucede con los productos lácteos como el queso o los alimentos que están enlatados o tienen endulzantes naturales. Por otro lado, si eres una persona que no suele respetar las cinco comidas diarias y ayuna bastante, esto acaba produciendo dolores de cabeza por la disminución de las reservas en sangre de los azúcares que son indispensables para mantener el metabolismo.

Hoy en día es algo normal tomarse un café para despejarse o consumir algo de alcohol con las comidas. Pero el exceso de consumo de estas dos bebidas produce deshidratación y que altera los patrones de sueño, lo que acaba produciendo que al día siguiente te levantes con una fuerte resaca que, entre otros síntomas, viene acompañada de un potente dolor de cabeza.

Es bien sabido por todos que el dolor de cabeza relacionado con la vista es la más común de todas las causas. Hoy en día se pasan muchas horas delante de los productos electrónicos, y esto viene acompañado de fuertes dolores de cabeza. Lo mejor es descansar cada poco del ordenador y el móvil. El ruido es uno de los principales culpables del dolor de cabeza, especialmente cuando este se produce por la noche y afecta a la calidad del sueño.

Dormir en mala postura por la noche también puede producir fuertes dolores de cabeza, así como de las articulaciones del cuerpo, por lo que hay que buscar siempre una postura cómoda a la hora de acostarse y evitar hacerlo en superficies como el sofá o un sillón. Si hay que descansar los ojos, mejor que sea en la cama.

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